Un caso de manual. El sacerdote acusado de tocamientos a tres menores de un colegio de Arcos de Jalón (Soria) ha sido absuelto esta semana por la Audiencia Provincial de Soria de los dos delitos de abusos sexuales y de otro continuado de abusos sexuales de los que se le acusaba.

Aunque aún se le tiene que juzgar por un cuarto delito continuado de abusos sexuales, por lo tanto en cualquier caso habría que ser aún prudentes.
¿Cómo ha sido la actuación de la Iglesia en este caso? Vayamos por partes desde el comienzo de la historia.

El 1 de marzo de 2013, tras conocer los supuestos hechos, el director provincial de Educación en Soria pone en conocimiento del obispo de Osma-Soria el caso de supuestos abusos por parte del sacerdote y el Obispado decide, conforme a la legislación eclesiástica, la suspensión cautelar de las actividades parroquiales y educativas del sacerdote.

A mi juicio, el Obispado actuó oportunamente al seguir lo establecido en la legislación civil y eclesiástica, y se mostró dispuesto a colaborar con la Justicia.

Días más tarde el Diario de Soria da a conocer este caso y la Diócesis reacciona con un comunicado explicando la situación. En este comunicado se explica que el sacerdote ha sido apartado de su actividad y que la Diócesis está colaborando con la Fiscalía.

En dicho comunicado el Obispado se pone “a disposición de la Fiscalía y de la Administración de Justicia” para colaborar “en cuanto se le requiera” y explica que el sacerdote ha sido suspendido cautelarmente hasta que se aclaren los hechos.

La suspensión temporal de los acusados en estos casos se ha demostrado como una buena medida para todos, pero fundamentalmente para el acusado. Es una medida oportuna mientras se aclara la verdad, una forma de apartarse del ojo del huracán hasta que se resuelven las cosas.

Es también, lógicamente, una medida prudencial en caso de que esos abusos estén realmente existiendo. Si continuara en el ejercicio de sus funciones los alumnos y feligreses desconfiarían de él hasta que no se aclarase lo sucedido. Una vez haya sentencia de los jueces, el sacerdote será rehabilitado en sus funciones en caso de ser absuelto o se la aplicarán las sanciones previstas en caso de ser condenado.

En la nota se recuerda el derecho a la presunción de inocencia, derecho que se debe remarcar en todos los casos, aun por claro que inicialmente parezca, hasta que la Justicia dictamine una resolución.

En mi opinión, en el comunicado se podría haber remarcado que la Iglesia es la primera interesada en ir hasta el final de este caso y que hará todo lo posible para aclarar los hechos, ya que su política –sin entrar a valorar lo que haya podido ocurrir en este caso– es tolerancia cero con los abusos sexuales.

Tras el juicio, el Obispado emite un comunicado –perfecto desde mi punto de vista — en el que explica lo que ha ocurrido, cómo ha actuado y celebra que la resolución judicial que exonere al sacerdote de las falsas acusaciones, quien será “rehabilitado” de forma inmediata.

Comunicado en el que se lamenta el daño causado a su honor pero no se cita a las menores que han generado este caso: una prueba de enorme elegancia de la Iglesia, que no reacciona de forma agresiva o revanchista sino que sencillamente celebra que prevalezca la verdad.

LA ACTUACIÓN DE LOS MEDIOS

Un apunte para los periodistas. Considero que los medios que han reproducido las acusaciones según el escrito de la Fiscalía han actuado correctamente. Es una práctica legítima y común en los casos judiciales: no se actúa solo así en los casos en los que la Iglesia está implicada y como periodista puedo dar fe de ello.

Por eso, creo que es lógico que los medios titulen: La Fiscalía pide ocho años para el cura acusado de abusos sexuales. La acusación siempre lleva implícita la presunción de inocencia. Y en el texto siempre se debe hablar del supuesto caso, sin dar por hecho que sea cierto hasta que los jueces decidan.
Por el mismo motivo, considero que los medios que han publicado las acusaciones del Ministerio Fiscal deben luego reproducir, en la misma proporción, la sentencia absolutoria de la Audiencia.

A mi modo de ver, lo que no es legítimo en ningún caso es titular: “Retiran de la docencia a un sacerdote en Medinaceli por “tocamientos” a tres alumnas”. Si falta la palabra ‘supuestos’ o ‘presuntos’ en este titular, falta todo, porque se está dando por hecho algo que no se sabe si ha ocurrido.

Y un último apunte a todos nosotros en nuestra condición de lectores: siempre que veamos que un caso está siendo investigado y aún no ha sido juzgado, deberemos tener en cuenta la presunción de inocencia para no cometer una injusticia contra el acusado.

Comunicado íntegro de la Diócesis tras la absolución:

I. Con fecha 9 de diciembre de 2014 la Audiencia provincial de Soria, sección n. 1, ha hecho pública la sentencia que declara absuelto a José Sebastián Tabernero, sacerdote de la diócesis de Osma-Soria, en relación a dos supuestos delitos de abusos sexuales y del supuesto delito continuado de abusos sexuales de los que venía siendo acusado.

II. Recibida la denuncia en marzo de 2013, el Obispo de la Diócesis, al tiempo que manifestaba su disponibilidad para colaborar con la Fiscalía y la administración de justicia, procedió a tomar las medidas cautelares previstas por la legislación eclesiástica emanadas tanto de la Santa Sede como de la Conferencia episcopal española, consistentes en la suspensión cautelar de las tareas parroquiales y docentes que venía desarrollando el sacerdote.

III. La Diócesis de Osma-Soria se congratula profundamente con esta noticia que exonera a dicho sacerdote de los cargos injustamente imputados, lamentando las tergiversaciones que en algunos medios de comunicación se han hecho sobre este asunto y los daños ocasionados al buen honor y honra de José Sebastián Tabernero.

IV. Finalmente, la Diócesis de Osma-Soria comunica que, al igual que desde el primer momento el sacerdote fue suspendido de sus tareas ministeriales para facilitar la tarea de la justicia y dar cumplimiento a lo dispuesto por la normativa canónica, de forma inmediata y una vez exonerado de los cargos que se le imputaban será rehabilitado para la normal prosecución de las mismas.