Antes de poner las manos en ningún sitio, vamos a intentar poner cabeza. Aquí os dejo cinco sencillas claves que a mí me parecen importantes, para tenerlas en cuenta antes de lanzar al océano digital nuestra particular botella evangelizadora.

1. INTERNET es un lugar. A los inmigrantes digitales nos cuesta entenderlo, porque hemos vivido y estudiado la comunicación desde los medios y en los medios. Pero la red de redes no es un medio más que sumar a la prensa, la radio o la televisión. Es un lugar…

2. … Un lugar que se HABITA. El paradigma de un emisor que se dirige unidireccionalmente a muchos emisores ha saltado por los aires y nos ha pillado con el paso cambiado. Ahora los centros de comunicación son tantos como usuarios y en este contexto hay que entender que, mientras el medio se usa, los lugares, como internet, se habitan. Con casas, con casas que se convierten en hogares. Con parroquias, con campanarios. Con itinerarios concretos que debemos caminar, porque más que inmigrantes o nativos, en clave evangelizadora somos peregrinos digitales, hemos de seguir la flecha y dejar buena huella en el camino que pisemos ¿Quién va a poner un campanario en el centro de su Facebook si no lo haces tú? ¿Quién se va a poner en marcha si no hacia el punto cero de Santiago?

3. … Mochila digital al hombro. Te ha tocado, pero tranquilo, a pesar de las apariencias, tienes que hacerlo en un lugar particularmente propicio para el PRIMER ANUNCIO. Siempre es tiempo de evangelización. Dios nos da el don de la fe de una vez para siempre, pero nosotros tenemos la misión de renovarla cada día. A priori este “lugar digital” pudiera parecer inhóspito, pero, si lo habitamos de verdad iremos percibiendo, poco a poco, la calidez de sus muros y no nos obcecaremos con sus cloacas (por otro lado, tan necesarias en cualquier ciudad que se precie), iremos descubriendo que hay mucha gente que, por primera vez en su vida, observa absorto un campanario y eso que es una dificultad objetiva, es también una oportunidad enorme para empezar desde cero y explicar por qué y por quién doblan las campanas…

4. … Explicar será necesario, pero insuficiente. En conocidas palabras del beato Pablo VI, el hombre contemporáneo escucha mejor a los testigos que a los maestros y, si escucha a los maestros, es porque son testigos. Así que a dar TESTIMONIO de lo que se dice, sin ruptura posible entre “vida real” y “vida virtual”, porque toda es real, como la vida misma, y también en la “virtual” los actos tienen consecuencias…

5. … Como quiera que ese testimonio, pudiéndose dar por Twitter, se manifiesta en todo su esplendor cuando tomamos juntos un café y nos podemos dar un abrazo, un buen indicador de nuestra salud digital será la respuesta a esta pregunta: ¿hacia dónde orientamos nuestras presencias en la red de redes? Si la parte de nuestra vida que desarrollamos en red propicia y estimula el ENCUENTRO personal off line, vamos por buen camino. Por el contrario, si nuestra minivida ante las pantallas dificulta o impide el abrazo, semáforo rojo.

Isidro Catela