El pasado mes de febrero, en el contexto de un simposio celebrado en la localidad italiana de Trieste, se publicó este manifiesto, a modo de decálogo, de una comunicación no hostil. Fueron dos días con el sugestivo título de “Palabras hostiles” y son diez ideas sencillas, sentido y suelo común para todos los que nos dedicamos a la comunicación social. Además, el decálogo tiene también una animada versión audiovisual, muy útil para usarla como recurso pedagógico.

1. Lo virtual también es real. Digo y escribo en la red sólo las cosas que tengo la valentía de decir en persona.

2. Se es lo que se comunica . Las palabras que elijo relatan la persona que soy: me representan.

3. Las palabras dan forma al pensamiento. Por ello he de tomarme todo el tiempo necesario para expresar lo mejor posible lo que pienso.

4. Antes de hablar hace falta escuchar. Nadie tiene siempre razón, tampoco yo. Escucho con honradez y apertura.

5. Las palabras son un puente. Elijo las palabras para comprender, hacerme entender, acercarme a los demás.

6. Las palabras tienen consecuencias . Sé que cada una de mis palabras puede tener consecuencias, grandes o pequeñas.

7. Compartir es una responsabilidad. Comparto textos e imágenes sólo después de haberlos leído, valorado, comprendido.

8. Las ideas se pueden discutir. Las personas se deben respetar. No convierto a quien sostiene ideas que no comparto en un enemigo al que hay que eliminar.

9. Los insultos no son argumentos. No acepto insultos ni agresividad, ni tan siquiera a favor de mi tesis.

10. También el silencio comunica . Cuando la mejor elección es callar, callo.