La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos ha elaborado un Directorio homilético para mejorar la predicación de los sacerdotes durante la Eucaristía.

¡Cuánto lo vamos a agradecer los fieles si se aplica convenientemente!

“A menudo, para muchos fieles  el momento de la homilía, considerada buena o mala, interesante o aburrida, decide la importancia de la celebración. Efectivamente, la misa no es la homilía, pero ésta constituye un momento importante para la participación en los santos misterios, es decir la escucha de la Palabra de Dios y la comunión con el Cuerpo y la Sangre del Señor”, ha explicado el cardenal Robert Sarah,

“El Directorio no nace sin una razón. Su objetivo es ofrecer una respuesta a la necesidad de mejorar el servicio propio de los ministros ordenados: la predicación litúrgica“, prosiguió el cardenal.

Estas son algunas de las recomendaciones que contiene el texto:

“No es un sermón sobre un tema abstracto: en otras palabras, la Misa no es una ocasión para que el predicador afronte argumentos que no estén completamente relacionados con la Celebración Litúrgica y con sus lecturas, o para forzar los textos previstos por la Iglesia, distorsionándolos para adaptarlos a una idea preconcebida”.

“Como advierte el Papa Francisco, la predicación puramente moralista o adoctrinadora y, también, la que se convierte en una clase de exégesis, reducen esta comunicación entre corazones que se da en la homilía y que tiene que tener un carácter casi sacramental, ya que la fe viene de lo que se escucha”.

“El homileta, además, tiene que hablar de manera que, quien le escucha, pueda advertir su fe en el poder de Dios”.

“Claramente, en la preparación de las homilías el estudio reviste un valor inestimable pero la oración permanece como esencial. La homilía se desarrolla en un contexto de oración y debe ser preparada en un contexto de oración”.

¡Casi nada!

AQUÍ LO PUEDES CONSULTAR COMPLETO: DIRECTORIO HOMILÉTICO