Dice el profesor Josep María Esquirol en “La resistencia íntima” que “hay vida más allá de la actualidad. Mejor dicho: solo hay vida más allá de la actualidad”. Voy a hacerle caso y a sacar del cajón un libro que no está en los escaparates. Tiene diez años y profundiza en la línea de lo que os he venido contando en las últimas semanas sobre el arte de articular una buena homilía. Publicado en 2007 por EDICE, la editorial de la Conferencia Episcopal Española, “Homilías más eficaces” es un libro dirigido a sacerdotes; un texto sencillo, de 172 páginas, que sin huir de las recetas (algunas da), se propone ir al fondo de la cuestión para predicar bien y, por lo tanto, hacerlo de manera más eficaz.
El autor sabe bien de lo que habla. Es el sacerdote italiano Chino Biscontin, que recoge aquí buena parte de sus trabajos publicados en la revista “Servizio della Parola”. En nueve capítulos, redactados de una forma muy divulgativa, Biscotin se adentra en la naturaleza y funciones de la homilía, en los apasionantes caminos de la oratoria clásica y en cuestiones tan “de andar por casa” como fijar el objetivo de aquello que se va a predicar y predicarlo con una estructura que ayude al objetivo previsto. Puede ayudar mucho a cuantos nos dedicamos a hablar en público, sin ser sacerdotes, pero está pensado y escrito para ellos. Actual como la Misa misma, como las palabras del profeta Isaías cuando nos dice cómo ha de ser la palabra que sale de nuestra boca, que no ha de volver vacía sino cumplir la misión y el encargo que tiene. O las de Mateo cuando se nos advierte que de lo que rebosa el corazón, habla la boca. Actuales e imprescindibles para, en efecto, ser más eficaces y no aburrir a las ovejas, nunca mejor dicho.

Isidro Catela