Buscando responder a los interrogantes planteados en el Sínodo Extraordinario de la Familia celebrado el pasado mes de octubre, ha tenido lugar la presentación en la Universidad Francisco de Vitoria del libro “Eucaristía y Divorcio, ¿hacia un cambio de Doctrina?”. Presidida por Monseñor Reig Pla, contó con la participación del P. José Granados García (autor del libro), María Lacalle Noriega, y P. Carlos Granados García.

La Universidad Francisco de Vitoria acogió el día 8 de febrero la presentación del libro “Eucaristía y Divorcio, ¿hacia un cambio de Doctrina?”, publicado por la BAC (2015). Presidida por Monseñor Juan Antonio Reig Pla, contó con la intervención del propio autor de la obra, el profesor José Granados García, Consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Vicepresidente del Pontificio Instituto Juan Pablo II para Estudios sobre el Matrimonio y la Familia en Roma, de María Lacalle Noriega, Vicerrectora de Ordenación Académica y Calidad y Directora del Centro de Estudios de la Familia del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales Francisco de Vitoria y del Padre Carlos Granados García, Director General de la BAC.

En la presentación se abordó, ante más de un centenar de asistentes, un tema de gran interés y actualidad puesto en la palestra durante el Sínodo Extraordinario de la Familia, que tuvo lugar el pasado mes de octubre: la “posibilidad de que los divorciados y casados de nuevo accedan a los sacramentos de la penitencia y de la eucaristía” (Relatio Synodi, 52).

Los ponentes destacaron la necesidad de dar una respuesta pastoral ante la situación que se presenta, desde un respeto a la doctrina sobre la indisolubilidad del matrimonio, entendiendo la relación inseparable que hay entre ambas: doctrina cristiana y pastoral.

Como expresó Monseñor Reig Pla: “la pastoral sigue a la doctrina porque se trata de llevar a cumplimiento las palabras de Señor: «He venido para que tengan vida y la tengan abundante» (Jn 10, 10).”  En el propio libro, el P. José Granados afirma que la verdadera pastoral fecunda es mantener la conexión entre vida eucarística y vida matrimonial, pues la eucaristía, indicó durante la presentación, “tiene capacidad de actuar en una persona incluso si no comulga.

Por ejemplo, no poder acceder a la comunión puede ser lo que te pone en camino para aceptar tu realidad y trabajar por cambiarla. Y la Iglesia es quien acompaña para que esa vida grande pueda suceder”.

La presentación concluyó con la intervención de María Lacalle, quien destacó la necesidad de una pastoral de acompañamiento.  Pues “la Iglesia , como madre, quiere acoger a todos sus hijos”.

Además de incidir en la necesidad de que las universidades católicas, tal y como pidió Juan Pablo II se impliquen, se hagan presentes en los grandes retos sociales. Retos como el presente: buscar soluciones y propuestas pastorales para acompañar a la familias.