En estas fechas, en las que a casi todos los españoles nos toca presentar ante Hacienda nuestra Declaración de la Renta, aparecen de forma reiterada informaciones verosímiles, pero falsas acerca de cómo se financia la Iglesia católica. La intención, una vez más, es incidir en ese sencillo gesto libre y voluntario de marcar la X a favor de la Iglesia, compatible con marcar también la X de Otros fines sociales.
Por eso es especialmente importante saber comunicar con eficacia las cuestiones, a veces procelosas, de la financiación. El programa XTANTOS está empeñado en ello y nos propone unas pautas muy sencillas, que son un buen aporte en esta necesidad de comunicar con transparencia las finanzas.Para leer y tenerlas a mano como buen criterio a la hora de argumentar:

La financiación de la Iglesia

La financiación de la Iglesia católica en España le permite desarrollar su labor y se sostiene gracias al dinero que recibe a través de distintos cauces: aportaciones directas de los fieles – por medio de colectas o gracias a sus donativos y suscripciones -, herencias y legados, y la asignación tributaria. La asignación tributaria es el sistema por el que, al hacer la declaración de la renta, se puede marcar la X en la casilla de la Iglesia, para destinar a ella […] La asig­na­ción tri­bu­ta­ria es el sis­te­ma por el que, al ha­cer la de­cla­ra­ción de la ren­ta, se pue­de mar­car la X en la ca­si­lla de la Igle­sia, para des­ti­nar a ella el 0,7% de los im­pues­tos. No se paga más im­pues­tos ni de­vuel­ven me­nos di­ne­ro.

El di­ne­ro que se re­cau­da a tra­vés de la asig­na­ción tri­bu­ta­ria se dis­tri­bu­ye en­tre las dió­ce­sis a tra­vés del Fon­do Co­mún In­ter­dio­ce­sano.

¿Qué es el Fon­do Co­mún In­ter­dio­ce­sano?

Es el fon­do des­de el que se dis­tri­bu­ye el di­ne­ro re­cau­da­do.
Se dis­tri­bu­ye de ma­ne­ra so­li­da­ria en­tre las dió­ce­sis es­pa­ño­las: 69 dió­ce­sis te­rri­to­ria­les y el ar­zo­bis­pa­do cas­tren­se.
Su ob­je­ti­vo es que las dió­ce­sis con me­nos po­si­bi­li­da­des re­ci­ban pro­por­cio­nal­men­te más .
Su­po­ne una me­dia del 24% de la fi­nan­cia­ción de las dió­ce­sis, aun­que para las dió­ce­sis pe­que­ñas pue­de su­po­ner has­ta el 80% de sus re­cur­sos.

¿Cuál es la prin­ci­pal fuen­te de fi­nan­cia­ción?

Las apor­ta­cio­nes di­rec­tas y vo­lun­ta­rias de los fie­les que las pa­rro­quias, con­gre­ga­cio­nes, dió­ce­sis u otras ins­ti­tu­cio­nes re­li­gio­sas ob­tie­nen a tra­vés de co­lec­tas, do­na­ti­vos, le­ga­dos y he­ren­cias.
Es­tas apor­ta­cio­nes su­po­nen más de un ter­cio de los re­cur­sos dis­po­ni­bles.

¿Cuál es el mo­de­lo más desea­ble?

La sus­crip­ción pe­rió­di­ca de una ayu­da di­rec­ta a la pa­rro­quia, con­gre­ga­ción, etc., ya sea men­sual, tri­mes­tral, se­mes­tral o anual.
Esta pe­rio­di­ci­dad per­mi­te ad­mi­nis­trar el pre­su­pues­to de for­ma más efi­caz.

¿Qué su­po­ne la asig­na­ción tri­bu­ta­ria?

Su­po­ne un 24% del di­ne­ro que ges­tio­na la Igle­sia y se des­ti­na, en un 80%, a las dió­ce­sis para su sos­te­ni­mien­to. El res­to se em­plea en cues­tio­nes de ám­bi­to na­cio­nal: pago de la se­gu­ri­dad so­cial del Cle­ro, cen­tros aca­dé­mi­cos de la Igle­sia, apor­ta­ción ex­tra­or­di­na­ria a Cá­ri­tas, tra­ba­jo de la CEE, cam­pa­ñas de la Igle­sia, etc.
Este sis­te­ma de asig­na­ción tri­bu­ta­ria se es­ta­ble­ció en 2007.
Des­de en­ton­ces, el por­cen­ta­je de con­tri­bu­yen­tes que mar­can la ca­si­lla a fa­vor de la Igle­sia ha ido su­bien­do, has­ta al­can­zar un 35%.
En 2016 au­men­tó el nú­me­ro ab­so­lu­to de per­so­nas que asig­na­ron a la Igle­sia en 55.841 nue­vas de­cla­ra­cio­nes.
Mar­car la X a fa­vor de la Igle­sia Ca­tó­li­ca es una ma­ne­ra de re­co­cer la la­bor que rea­li­za la Igle­sia a fa­vor de la so­cie­dad.
El pa­tri­mo­nio cul­tu­ral como fuen­te de fi­nan­cia­ción, pero tam­bién de in­ver­sión

Otra fuen­te de fi­nan­cia­ción es el pa­tri­mo­nio ecle­siás­ti­co.
Este pa­tri­mo­nio se ges­tio­na au­tó­no­ma­men­te a tra­vés de más de 40.000 en­ti­da­des ca­tó­li­cas.
Sin em­bar­go, este pa­tri­mo­nio tam­bién re­quie­re una enor­me in­ver­sión y gas­to, para man­te­ner su in­dis­cu­ti­ble va­lor. De he­cho, se­gún un re­cien­te es­tu­dio, el gas­to en con­ser­va­ción de edi­fi­cios y cons­truc­ción de nue­vos tem­plos han su­pues­to un 29% del pre­su­pues­to anual de las dió­ce­sis es­pa­ño­las en los años es­tu­dia­dos (2010-2012).
La apor­ta­ción de los con­tri­bu­yen­tes a tra­vés de la Ren­ta per­mi­tió du­ran­te el año 2015 co­la­bo­rar en 48 pro­yec­tos de cons­truc­ción de tem­plos por va­lor de 55,5 mi­llo­nes de eu­ros. Ade­más de 274 pro­yec­tos de reha­bi­li­ta­ción.
Los gas­tos de pa­tri­mo­nio su­po­nen a las dió­ce­sis un ter­cio de sus gas­tos or­di­na­rios. Los gas­tos pas­to­ra­les y asis­ten­cia­les su­pu­sie­ron (en el pe­rio­do 2011-2013) más de la mi­tad de los gas­tos de con­jun­to.
En el pe­río­do 2013-2015 más de la mi­tad de los gas­tos del con­jun­to de las dió­ce­sis es­pa­ño­las, fue­ron gas­tos pas­to­ra­les y asis­ten­cia­les, jun­to con gas­tos de con­ser­va­ción de edi­fi­cios y fun­cio­na­mien­to.

¿Hay otras fuen­tes de fi­nan­cia­ción?

Otras fuen­tes de fi­nan­cia­ción son sub­ven­cio­nes otor­ga­das en con­vo­ca­to­rias pú­bli­cas o al­gu­nas ac­ti­vi­da­des eco­nó­mi­cas, que vie­nen a com­ple­men­tar en un 21% el pre­su­pues­to que la dió­ce­sis des­ti­na a fi­nes muy va­ria­dos y am­plios.
Un nue­vo modo de ayu­dar a la Igle­sia: el por­tal de do­na­ti­vos en in­ter­net, do­noa­mii­gle­sia.es